Creer o no creer

Creer

Conseguir trabajar en lo que quieres, ya sea por cuenta propia o ajena, pasa por creer en ti.

En algún sitio leí que la felicidad no puede darse si las cosas en las que creemos son diferentes de las que hacemos. Y no puedo estar más de acuerdo. Ir en contra de lo que crees te produce infelicidad plena.

Si crees en el valor de la amistad, te inquietará que el tiempo pase y sigas sin llamar a ese amigo que hace tiempo que no ves . No estarás a gusto en un puesto de trabajo en el que has tocado techo si crees en el desarrollo profesional. Te indignará ver a una persona gritar a otra si crees en el respeto. Te frustrará no tener la posibilidad de formarte, si crees en el aprendizaje continuo, etc…

Entonces, por esa regla de tres, tu proyecto nunca te hará feliz si no crees en ti. Pero no sólo eso, no podrás crecer profesionalmente si no te convences a ti mismo de lo bien que lo haces.

Parece que en nuestra cultura, alardear de un buen trabajo y de hacerlo tan bien o mejor que el vecino es subirte a un pedestal tú solito que sirve de mofa para otros. Pero con todo lo que te has preparado, has trabajado y has luchado, ¿no crees que mereces aunque sea tu propio reconocimiento? ¿Asumir quién eres realmente y hasta dónde has llegado ya?

No podrás convencer a nadie del valor de tu trabajo si tú mismo no lo estimas. Aunque no busques el nivel de experto o no seas el mejor de los mejores, si eres honesto, tu público te ayudará a llegar a donde quieres. Reconocer dónde estás y tener ambición por mejorar cada día te empuja a avanzar.

Convéncete de que eres perfectamente capaz de llevar a cabo tu trabajo de una forma excelente. Asume que te encanta descubrir nuevos caminos y soluciones para tareas que quizás has desempeñado en repetidas ocasiones ya. Entiende que disfrutas con las nuevas experiencias que te llevan al nivel de profesionalidad al que te apetece llegar, sin tener que obsesionarte con alcanzar un grado de experto, que por otro lado, ¿quién otorga? ¿Quién juzga si ya puedes llevar el calificativo de máximo conocimiento en una materia? Tu mejor jurado son los propios clientes.

La cuestión es no aparentar algo que no eres ni intentar llegar a donde no quieres. Simplemente creyendo en lo que haces y cómo lo haces sentirás la emoción suficiente e impulsora para comunicarlo a los demás, que aceptarán encantados tu trabajo y lo valorarán para sentir igualmente esa emoción que les transmites.

Contagia tu propia creencia para que tu público confíe en ti.

 

 

 

 

¡Compártelo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *