Con la verdad por delante

la verdad por delante

Una de las grandes máximas que he adoptado en los últimos meses es que con la verdad se llega mucho más lejos y profundo, que sin ella.

Yo soy una persona bastante reticente a dar detalles personales cuando se trata de trabajo. Considero que no es de la incumbencia de los demás conocer cuál es mi estado civil, quiénes forman mi familia o a dónde me voy de vacaciones. Me parece totalmente lícito tratar de no airear esa información y de hecho me empeño en ocultarla. Es la pequeña parcela de mi vida que trato de mantener al margen de mi mitad profesional. Mi tesoro más preciado que me niego a perder.

Reconozco que el deseo de salvaguardar ese pequeño mundo, hacía que no me mostrara completamente yo y eso la gente lo percibe como algo negativo. Siempre que quieres ocultar algo parece que debe haber alguna razón oscura que roza la mentira.

Dado que mi trabajo se desarrolla “de cara al público” debía buscar una solución para esto. Me costó llegar a un punto de equilibrio, pero una vez lo he logrado me siento muy cómoda. En general publico contenido, que aunque profundice mucho en la parte personal, lo hace únicamente desde la óptica profesional. Además he descubierto que si alguna vez me apetece introducir un comentario o anécdota sobre mi vida privada, puedo también hacerlo y no me pasa nada. Contándolo con naturalidad y hasta el punto de detalle en el que me sienta cómoda, ¡no me genera ansiedad!

Cuando tienes confianza en una persona porque consideras que su criterio es afín al tuyo o porque las cosas que dice están en consonancia con tu forma de pensar, es muy normal que quieras profundizar un poco en conocerle. Es lógico que tengas interés por saber más sobre ella. Sin embargo ahí entra en juego el respeto. Debes saber aceptar que te cuente hasta donde quiera.

Yo considero que si siempre vas con la verdad por delante, eres sincero contigo mismo y con los demás, sabrás ganarte ese respeto del que hablamos. Llevándolo a tu proyecto profesional, si eres siempre honesto, conseguirás que quienes te leen o te escuchan respeten tus valores y consideren totalmente válida tu voluntad de no profundizar en tu vida personal. Lo importante es ser sincero y aplicar la naturalidad.

¿Te sientes cómodo hablando a tus seguidores y clientes? ¿Has llegado a ese punto de equilibrio contando la verdad sin desnudar tu vida privada? Para mí no fue fácil, pero a lo mejor para ti sí lo es. Me encantaría que lo pusieras en común. Quizás puedes ayudar a otras personas a dominar la generación de confianza que necesitan para su proyecto.

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