Si no sale de tu alma, no lo hagas.

Arantxa Isidoro_si no sale de tu alma

“Si no sale de tu alma, no lo hagas.”

Esa es la frase que elegí para mis tarjetas de visita. La escribí inspirándome en un poema de Charles Bukowski que me parece super retador pero muy transparente a la vez. La verdad es que esas nueve palabras juntas es increíble cómo llaman la atención de las personas a las que entrego este trocito de cartón que hace extensivo el valor de mi marca. A mí me surgió de una forma muy natural. El caso es que ahora me ha inspirado para escribir este post.

La frase identifica muy bien mi visión sobre la construcción de una marca. Yo impulso a las personas que utilizan su negocio como medio económico de vida alentándoles para que encuentren un propósito que viaja mucho más allá. Trascender a la necesidad del dinero para hallar una visión que sale del alma de cada uno con naturalidad. Es mágico cómo liberar esa intención se convierte en una fuente de conexión emocional casi sin querer.

Si tu centro está en facturar y para eso construyes una fachada correcta y funcional alejada de un fin más beneficioso para los demás tu marca no llegará muy lejos. Si no encuentras un propósito verdadero y te pones cada día un disfraz para tratar de gustar, tu marca no tendrá continuidad. Te cansarás de hacer un papel y las personas que interactúen con tu proyecto tarde o temprano van a notar que hay una ambigüedad. Algo que les chirría porque está forzado. Empezarán a desconfiar.

Me da mucha pena y tristeza ver personas a disgusto en su trabajo, encontrarme grandes profesionales que no son valorados y que pasan un montón de horas al día en una actividad que les pone límites a su creatividad o a su aportación. Personas que van en contra de lo que son y de lo que quieren porque simplemente se dejan llevar, pero que se están haciendo daño a sí mismas por entrar en continua contradicción. Y estoy hablando tanto de personas que trabajan por cuenta ajena como de las que son esclavas de su negocio porque no han encontrado el punto de equilibrio respecto a su personalidad. Me apaga mucho descubrir marcas que no son verdad, que juegan un papel supuestamente ideal para un cliente que, a veces, ni si quiera existe, por miedo a no ser aceptado o por terror a no gustar.

Un branding minucioso debe indagar para sacar lo mejor de cada marca y para transmitirlo desde la pura verdad. Cuando se trata de negocios personales o marcas pequeñas es más fácil llegar a esa información porque está más cerca y centrada en una persona. Pero no por resultar más sencillo extraerla hay que darla por supuesta.

Cada acción de marca exige un análisis previo de la situación. No se trata de un exhaustivo psicoanálisis, simplemente de pararse a reflexionar sobre el momento presente poniendo como horizonte un futuro. No es más que eso.

Sin embargo, cuando tenemos una idea de negocio en la cabeza, lo primero que creemos que necesitamos para ponerla en marcha es un logotipo y una web y lo demás ya vendrá. Creamos una identidad preciosa e inventamos un escaparate delicioso pensando que luego sólo se trata de sentarse mirando al buzón de entrada del correo para esperar el primer mail.

Cuando no hay una intención detrás de una marca ni un valor que transmitir es difícil lograr una venta porque nadie quiere algo vacío. Quizás caerán en una primera compra pero no habrá más continuidad porque no les ofreces nada más que un objeto o un servicio que no ha dejado huella ni ha cambiado nada en la vida de la persona que esa vez confió. Así que tu marca empezará a formar parte del pasado y a caer en el olvido porque no habrá nada interesante que recordar.

Escuchar lo que necesitas, lo que deseas para ti, pero también lo que quieres para los demás y convertirlo en tu medio de vida explotado por tu talento fundamental es la mejor combinación para hacer crecer una marca capaz de superar los momentos más flojos que también llegarán. Si te centras únicamente en el beneficio económico sólo jugarás con cifras que aunque te permitan cumplir tus objetivos financieros no serán suficientes cuando eches la vista atrás.

La fuerza de una marca en la que te ves representado, en la que crees para conseguir un cambio, es brutal. Sólo estar alineado en tu negocio con lo que tú eres de verdad, te da las herramientas para construir una propuesta diferente, que te ayuda a atraer a las personas que necesitas para hacerla funcionar.

Está genial que te inspires, que encuentres en otras personas, en otros lugares, en otros objetos, marcas o situaciones un punto desde el que idear pero no pierdas el foco sobre tu propósito. Interiorízalo y aprende a comunicarlo para que otras personas encuentren en tu negocio ese atractivo que les impacte y les haga confiar. Piénsalo porque tú también puedes ser una inspiración para los demás. El beneficio que ofreces puede ser totalmente motivador y un punto de partida para establecer esa conexión.

Entender y aceptar tu personalidad, dejar fluir lo que te llena pero también lo que te aterroriza no está mal. Quizás nos han enseñado que no es lo correcto, que mostrarse vulnerable no vende. Sin embargo, está más que demostrado que si te mantienes distante y tratas de tapar la ayuda y el beneficio hacia los demás la confianza tarda mucho en llegar. No vayas en contra de lo que eres, sólo escúchate a ti mismo y a los demás para aportar valor a un mundo que de verdad necesita más felicidad.

Con más marcas con alma conseguiremos un mundo más feliz y verdadero.

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Comentarios

    • dice

      Gracias Marina. A veces la clave para hallar respuestas está sólo en encontrar inspiración. Me alegro de que aquí encuentres un poquito. Un abrazote.

  1. Belén dice

    Qué sencillo y bonito todo lo que dices,Arantxa. Como dice Marina,es un placer leerte. El lunes pude disfrutar de tu compañía e infundes mucha paz.La misma sensación transmites con tus artículos. Me encanta la frase de tus tarjetas y buscaré ese poema de Charles Bukowski. Y estoy de acuerdo contigo,se puede buscar inspiración fuera pero también hay que intentar siempre conectar con nuestra alma,con aquello que queremos transmitir,entregar con amor y que nos hace felices; no se me ocurre mejor forma de ayudar y hacer felices a los demás. Un beso.

    Belén

    • dice

      Gracias Belén. A mí también me gustó mucho compartir contigo un ratito alrededor de un té. Absorbo muchísimo de cada persona que se acerca a mí porque en cada conversación aprendo algo. Tu cercanía es siempre bienvenida, ya lo sabes. El poema de Charles Bukowski habla para los escritores pero creo que se puede aplicar fácilmente a cualquier pasión creativa. Se titula “¿Así que quieres ser escritor?”. A mí me parece una pieza de una profundidad tremenda. Siempre entendiendo el entorno y la vida de Bukowski. Espero que lo disfrutes y que remueva algo en ti. Tú que también eres una amante de los libros, seguro que lo sabes apreciar. Un abrazote.

  2. MªCovadonga dice

    Arantxa estoy empezando a conocerte y llevo un rato leyendo entradas de tu blog, a cada cual mejor y llenas de sentimientos. Buscaba el verdadero alma de mi marca y creo que tu me podrás ayudar a encontrarla a encontrarme con ella. Gracias Arantxa

    • dice

      Gracias por describir tu momento de descubrimiento, Covadonga. Ese despertar es el que mueve a una marca para que se convierta en especial y salga de una normalidad en la que es difícil destacar. Me alegro de que te apetezca hacer ese camino de reencuentro con la esencia de tu marca aquí cerquita. Yo estoy encantada de ayudarte. Un abrazote.

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