El talento, innato o adquirido

Arantxa Isidoro talento-innato-adquirido

¿Cuál es el verdadero origen del talento? No hay una explicación científica que aclare si se trata de algo innato con lo que ya llegamos al mundo o si por el contrario se cultiva y desarrolla sin necesidad de que exista previamente algo especial en nuestra mente. Supongo que podría estudiarse mediante la experimentación pero es algo tan subjetivo y difícil de valorar…

Entiendo que las diferentes opiniones respecto a cómo surge esa capacidad especial para aprender o desarrollar una actividad vienen fundadas por la experiencia propia de cada uno. Por cómo cada persona lo ha sentido o lo ha vivido a lo largo de su vida.

Algunas personas tenemos una sensibilidad especial por ciertos temas y actividades que nos interesa tanto que nos llevan a profundizar, pero de ahí a desarrollar un talento creo que habría mucho camino por andar. A veces nos enamoramos tanto de algo que entramos en la pasión, ese sentimiento profundo en el que casi te obsesionas sin poder pensar en nada más. Aunque habrás descubierto que no hay una pasión duradera. El estado de éxtasis que llega a dominar tu propia voluntad para comportarte de una manera incluso impulsiva respecto a alguien o algo no puede ser eterna. Por eso creo que es más sensato, cuando buscas la actividad profesional en la que fundamentar tu proyecto, basarte en una combinación de talento, habilidad y pasión, si quieres que tu trabajo tenga continuidad en el tiempo.

Descubrir tu elemento

Sir Ken Robinson y Lou Aronica describen “El elemento” en su libro con ese mismo título, como un punto de encuentro entre la aptitud natural del ser humano para realizar una actividad y su inclinación personal. Lo que podemos identificar con la unión entre el talento y la pasión. Afirman que estar en el elemento es realmente enriquecedor porque te sientes conectado a tu identidad, lo que hace que estés a gusto contigo mismo y que fluya una energía que te permite abrirte a la de los demás. Escriben que te hace sentir vivo y te da pie a contribuir a mejorar la vida de quienes tienes alrededor. Suena un tanto místico, pero yo me identifico con esa realidad.

Aunque cuestionan la necesidad de vivir profesionalmente de este elemento, hablan de la importancia de la actitud respecto a la vida para crear oportunidades que te permitan sacar provecho de tu talento y pasión y encontrar así el disfrute y la felicidad, si los quieres buscar asociados a tu profesión. Creen que lo que te permite realizarte es poder deleitarte con eso pero no necesariamente tiene que generarte ingresos para alcanzar la plenitud. Sin embargo, entienden que hay personas que no se sentirán completas si no pueden pasar su jornada laboral sumidas en su elemento.

Si tu deseo es trabajar en aquéllo en lo que sientes que se unen talento y pasión, yo también creo que no es cuestión de suerte sino de actitud. Pocas oportunidades te llegan solas, la gran mayoría las tienes que crear. No tengo fe ciega en la suerte ni el azar, me parece que hay cosas que se dan sin más pero que la gran mayoría te las tienes que currar. Así lo veo en todos los procesos emprendedores en los que participo. Cuando todo empieza a encajar siempre ha habido un trabajo enorme previo.

Por eso, si puedes vivir de lo que te gusta y se te da bien, creo que en un altísimo porcentaje de los casos es porque te has preocupado de entender lo que buscas en la vida y has sido fiel a tu personalidad, has seguido tu instinto y has identificado bien lo que te apetece y te hace sentir en un estado de paz. En esa búsqueda introspectiva, han salido a flote tus talentos y tus posibles pasiones, seguro. Sin embargo, debes ser consciente de que detrás de ese viaje interior llega un trabajo importante para enfocar bien aquello a lo que te quieres dedicar.

También es cuestionable si la mente emprendedora viene contigo al nacer o se educa a lo largo de tu vida, pero hay un punto objetivo que no se puede dudar. Para poder lanzar un negocio que funcione hay muchas cosas que aprender. Quizás tengas esa inquietud, ese carácter o esa facilidad para dar un paso hacia adelante cuando se trate de tomar acción empresarial, sin embargo para que salga bien deberás aprender qué pasos dar.

El lanzamiento de una empresa esconde un montón de actividades diferentes que hay que atender. Algunas se te harán más amenas y otras más tediosas en función de tus gustos, tu experiencia y tus habilidades. En efecto, si se te dan bien, te costará menos esfuerzo realizarlas e incluso las disfrutarás de verdad. Para no quemarte lo ideal es que te rodees de profesionales y colaboradores en los que confiar todo eso en lo que no tienes tanta destreza y no encuentras cómo disfrutar. Algunas de estas tareas responderán a tu talento, otras a tu pasión, otras a tu capacidad de aprendizaje y otras a tu bagaje vital. Desde luego, innato o aprendido, tu talento te hará el camino emprendedor más fácil.

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Comentarios

  1. dice

    Gran debate …
    En mi opinión hay gente que nace con una habilidad especial y si en su vida la encuentra y la desarrolla genial pero si no … eso especial se perderá por el camino
    Por otro lado creo que hay otras personas que de pronto encuentran algo que las apasionan y su trabajo y esfuerzo hacen que se desarrolle y tengan gran habilidad en ello
    Este verano he leído precisamente el Elemento y me ha ayudado mucho para observar a mis alumnos e hijo e intentar apoyar el desarrollo de sus habilidades o quizá ayudarles a encontrar aquello que se les da bien
    No todo el mundo lo sabe , no creéis ??
    Yo lo descubrí a los 20 años y por casualidad

    • dice

      Siendo profesora tienes un bonito papel descubridor de pasiones y talentos. Yo creo que no importa la edad a la que sientas esa llamada por algo en concreto pero sí pienso que cuanto antes lo encuentres más tiempo tienes para disfrutarlo a lo largo de tu vida. Mil gracias por tu comentario Raquel. Un abrazo fuerte.

  2. dice

    Temazo el de esta semana, Arantxa! Estoy de acuerdo en que hay quien nace y hay quien se hace, pero lo que está claro es que si no te pones las pilas para desarrollar aquello que se te da bien o te apasiona, nada sucederá. Hay muchas personas de gran talento que no saben o no quieren hacer nada con ello, por miedo, inseguridad o simple desinterés, al no coincidir lo que se les da bien con lo que les apasiona o a lo que quieren dedicarse.
    Por otro lado, hay quien se esfuerza y persevera en hacer de su pasión su profesión, y su actitud marca una gran diferencia al enriquecer su trabajo con ilusión y dedicación máximas. ¿Qué es mejor? Yo creo que con o sin talento “natural”, si quieres algo, al menos…inténtalo!

    • dice

      Me encanta tu reflexión y tu consejo de que si quieres algo te pongas las pilas y lo intentes. Yo estoy completamente segura de que la actitud es fundamental, te empuja, te impulsa y favorece que con trabajo ocurra. Gracias por compartir tu opinión. Un abrazote.

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