El look and feel que completa tu marca

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¿Has pensado en lo que quieres que perciba y sienta la persona que tenga contacto con tu marca la primera vez? La impresión del primer momento es decisiva para impactar, sorprender e introducir curiosidad. Los primeros segundos son tu oportunidad para crear la magia que engancha. En ese tiempo todo es principalmente visual pero si detrás no hay un porqué será difícil conectar.

El look and feel es algo irracional, difícil de explicar. La magia del color, el sentido de una frase o el detalle de una canción convierte un momento en memorable sin realmente tener una razón. Sin embargo, esas sensaciones tienen tanto poder que son capaces de mover a una persona hasta la confianza, que es la mejor emoción que puede preceder a una compra.

Conseguir que el look and feel de tu marca sea impactante pide que te dejes llevar por tus vibraciones y que tengas claro lo que tú quieres transmitir pensando en las personas a las que quieres emocionar. ¿Nunca has sentido que te enamorabas de una web, de un producto o de un autor la primera vez que lo veías? Esa es la respuesta a un branding deliciosamente ideado de persona a persona.

Como siempre, te invito a que utilices el mapa mental para exponer y ordenar las ideas que brotan desde tus sensaciones para hacerlas llegar de manera creativa y sorprendente a tu público. Ten muy presente que el estilo de tu marca se sostiene sobre dos patas que le dan todo el sentido. Por un lado está el estilo visual y por otro el estilo sensitivo. Los dos te van a ayudar a posicionar tu marca, a lograr que te identifiquen quienes interactúen con ella, pero además te van a diferenciar.

 

EL ESTILO VISUAL

Tu universo de color, la familia de tipografías, el tipo de fotografías, … son tus básicos. Son como el fondo de armario a partir del cual creas todas las comunicaciones que llevan tu sello. Si estos elementos de base están seleccionados y combinados con delicadeza y sensibilidad tendrás tu conquista asegurada con las personas que te vean por primera vez y estarás trabajando tu posicionamiento con quienes ya interactúen contigo en sucesivos momentos.

Tener una estética muy cuidada con un estilo que se identifique con facilidad está en tu mano. Busca el sentido de tu imagen para conseguir enamorar. Piensa en todo momento en tu cliente como si fuera esa persona a la que tratas de sorprender. No pierdas el lado más humano y deja de obsesionarte por buscar una visión de negocio. El diseño siempre fluye con mucha más naturalidad y desborda mejores sensaciones si tratas de alinear lo que te ilusiona y te genera vibraciones positivas con lo que tu cliente te cuenta que le gusta y le aporta felicidad.

 

¿Cómo defines tu estilo?

Mi guía son siempre las emociones, las antepongo a cualquier otra norma o consejo para empezar a idear. Así que siempre que me propongo componer un estilo visual para cualquier nueva creación sea la que sea (una imagen de marca, el diseño de un evento, la maquetación de un descargable, …) lo primero que hago es pensar en las tres emociones que quiero transmitir con lo que tengo entre manos. A partir de ahí todo empieza a surgir y encajar. Encuentro fácilmente una paleta de colores, localizo el tipo de fotos que representan lo que quiero hacer sentir, y así determino todo el resto de elementos que me hacen falta como base de mi look and feel.

 

EL ESTILO SENSITIVO

El abanico de sensaciones es una preciosa y potente fuente de emociones que no pueden faltar en la definición de tu look and feel. El sentimiento más puro es el que surge de manera espontánea y los sentidos son los que los manejan así que adentrarte en la experiencia de incluirlos en tu estilo es un must.

Las experiencias sensoriales son super potentes y crean un recuerdo y de marca que es difícil de conseguir de cualquier otra forma. El olor de tus envíos, el sabor del detalle que acompaña a tu producto o el hilo musical de tu local son momentos que quedan muy presentes en la memoria de quien tiene sensibilidad por esos detalles y cada vez somos más personas las que apreciamos esos toques diferentes e inesperados que hacen clic en algún aspecto de nuestra vida.

 

¿De qué forma puedes aplicar los sentidos a tu estilo?

De nuevo toma como guía las emociones que quieres para tu marca. Esta vez decide cuáles de los sentidos olfato, gusto, tacto, oído o vista quieres que entren en juego o podrían encajar mejor con las sensaciones que te gustaría provocar. Es un ejercicio tan divertido como maravillosos son los resultados.

Hacer un servicio tangible o convertir un producto en una experiencia es más sencillo si te ayudas de alguno de los cinco sentidos.

No pensé que la melodía de espera de un servicio de atención al cliente telefónico pudiera no sólo amenizar el rato sino relajarte hasta casi quedarte dormido. Si encima te atienden con amabilidad sólo puedes hablar flores de esa marca. Recibir un detalle dulce cuando compras utensilios de repostería te invita a compartir la experiencia con otras usuarias de la tienda online. Percibir el aroma a mar y la textura de la arena metidos en un botecito de cristal cuando cierras tus vacaciones con un travel designer es algo que permanecerá en tu recuerdo con mucha facilidad.

Invierte en tu look and feel para crear una propuesta diferente. Busca inspiración. Sal fuera de tu entorno habitual, amplía horizontes y anota tendencias, respira de sectores distintos al tuyo, comenta con amigos, vete de tiendas, empápate en tus viajes y vuelve con ideas innovadoras.

Si el estilo de tu marca no sólo se ve sino que además se siente, estarás impactando, sorprendiendo y seduciendo desde el primer momento.

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