El autosabotaje emprendedor

Arantxa-Isidoro_autosabotaje

Es muy fácil caer en la búsqueda de culpables alrededor de ti.

Crees que otras personas o circunstancias impiden que suceda lo que quieres. Que algo ajeno a ti hace que tu negocio no haya visto la luz todavía o que haya nacido tan tímido que nadie se da cuenta de que existe. Lo difícil es reconocer que quien está poniendo limitaciones eres tú mismo.

Observa y descubre si te estás frenando a ti mismo.

 

  • Quizás no te has parado a pensar que estás continuamente dejando cosas a medias, que has sabido empezar pero no terminar. A lo mejor has hecho un gran esfuerzo en una tarea concreta y cuando casi llega el momento de ponerle el lacito final lo abandonas por otra actividad.

 

  • A lo mejor te excusas en buscar el grado experto en una disciplina que puede ser muy importante para tu negocio y te marcas un plazo futuro, que nunca llega, para lanzar ese servicio porque te consideras un poco intruso ofreciéndolo con tu conocimiento y experiencia actual.

 

  • Puede que te escudes en llegar a la perfección inalcanzable que no puedes tocar. Quieres el diseño master, el acabado 10, el contenido impoluto y la foto mundial.

 

  • Es posible que busques el reconocimiento externo para cada paso que das. Si tu amigo no lo ve claro, tu hermana te hace una mueca de indiferencia o tu hija no termina de entender lo que compartes con ella, te parece motivo suficiente para desechar tu idea.

 

Igual lo que hace falta es que te pares un minuto a escucharte y observarte. Es posible que tú mismo te estés saboteando. Estás argumentándote tus propias excusas y encima te las empiezas a creer.

Deja de buscar fuera. No hay nadie ahí que esté frenando el lanzamiento de tu negocio o que haya provocado que su salida al mundo no sea un éxito. No trates de encontrar a tu alrededor un culpable porque quien está impidiéndolo eres tú.

Es fácil buscar tu refugio en el aprendizaje. Escapar de tu salida al mundo escondiéndote detrás de tu falta de formación y de tu incapacidad por no tener experiencia. La primera barrera a derribar es el miedo a asumir que puedes tropezar, que emprender supone un compromiso y un riesgo. Que nadie te asegura que con esa propuesta vayas a triunfar. Claro que no, emprender implica un reto. Asúmelo.

Puedes elegir quedarte atrincherado en ese temor, buscando formación, lectura, cursos, artículos, masters, que te aseguren sin garantía que sabiendo más vas a triunfar. O por el contrario, puedes interiorizar que tu mayor aprendizaje está en el trabajo, que cuando te pongas en acción vas a poder desarrollar esa capacidad y vas a ganar la confianza que necesitas en ti mismo para ponerte a andar el camino hacia un negocio que funcione.

Yo creo en la buena formación, me encanta leer y aprender de libros y autores expertos que comparten su conocimiento. De hecho, siempre tengo un libro abierto sobre alguna disciplina que me puede ayudar a crecer como persona o como profesional y no dejo de acudir a cursos que me enseñan algunos pasos más, pero no dejo de hacer. En mi trabajo diario también hay mucho aprendizaje y muchísimo crecimiento. La experiencia y la confianza te la genera la cantidad y calidad de los clientes con los que trabajas. Ellos te ponen retos cada día y te enseñan a desarrollar tus propias aptitudes para mejorar tu empresa y escalar tu negocio.

A través de tus productos o servicios obtienes la vía para validar lo que haces. Ése es el mejor análisis de la calidad de lo que ofreces. Encuentra la manera de testear en la vida real tus prototipos que mejoren y hagan especiales tus propuestas. Si te quedas a medias no construyes. Te mantienes en tu cómoda posición en la que no cabe el crecimiento ni el avance.

Algunas formas para disolver tu autosabotaje.

 

  • Para terminar las cosas inacabadas puedes adquirir un compromiso con alguien que te obligue a entregarlo en una fecha.

 

  • Para no caer en la formación paralizante aplica lo que vas aprendiendo, empieza a ponerlo en marcha y probar.

 

  • Para no caer en la perfección relaja un poco los acabados, haz que sea profesional y digno de tu negocio pero no te escudes constantemente en que no está listo para salir fuera.

 

  • Para no necesitar el reconocimiento de los demás confía en lo que haces, reconoce tu valor, toma una perspectiva más positiva de tu propio trabajo.

 

Tienes toda la razón. El compromiso da vértigo y asumir el riesgo es un acto de valor. Tú decides si continuas escondido en tu propio sabotaje o si rompes por fin tus barreras y sales de tu cascarón.

 

 

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Comentarios

  1. dice

    Arantxa,

    Me encanta leer tus posts.
    Debo decir que tengo un puntito de autosabotaje, queriendo un total perfeccionismo, hasta que decido dejarme tirarme al vacío y a ver lo que sale…

    Saludos y mucho exito!!
    Allethea Mattos

    • dice

      Allethea, ya es un paso que seas consciente y verbalices que a veces el autosabotaje te acecha. Buscar la perfección es uno de los puntos más comunes en el que nos escudamos para no avanzar. Me encanta que trates de acabar con esa barrera experimentando a ver qué sale. Una estrategia perfecta 😉 Gracias por compartirlo. Un abrazote.

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