Cuál es la esencia de tu marca

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La esencia de una marca es la parte intangible más importante y característica, que hace que sea única. Se describe con adjetivos, así que el espectro de posibilidades es gigante. Sin embargo, elegir con mimo las palabras que concretan la esencia de tu marca es un proceso al que deberías dedicarle atención y tiempo. Es el punto diferenciador que puede convertir tu proyecto en brillante, pero si no le das importancia puede hacer que tu negocio quede fundido entre los demás.

Si te digo que tu marca es original, de calidad o auténtica percibes algo muy diferente a si la describo como mimosa, enérgica o generosa. Ninguna de estas palabras te trae a la mente una imagen sino que lo que te ayuda a entender y posicionar estos términos intangibles son las sensaciones que te aporta. Tratas de contextualizar esas ideas y traducirlas en percepciones subjetivas que conectan con lo emocional.

Por eso, para definir tu marca con profundidad deberías alejarte de adjetivos objetivos y desgastados por el uso hasta perder credibilidad y decantarte, en cambio, por conceptos más emocionales y especialmente originales.

La esencia de una marca está compuesta por un conjunto de sensaciones que, bien elegidas, provocan emociones.

El diccionario describe la esencia de una persona, como lo que le caracteriza y permanece impasible e invariable a lo largo de su vida aunque cambien sus circunstancias, experiencias y vivencias. Así que en el caso de una marca con alma, la esencia también debería permanecer siempre.

Los productos, los servicios o las propuestas de tu negocio pueden ser variables y adaptarse a las necesidades puntuales de los clientes. Incluso pueden desaparecer o reinventarse. Sin embargo, las sensaciones de base que la marca transmite, deberían permanecer siempre.

 

¿Cómo se define la esencia?

La esencia más profunda de una marca está identificada por sus valores y las emociones que transmite. La combinación de ambas cosas genera las sensaciones de las que estoy hablando.

 

  • Valores

 

Una forma sencilla de identificar los valores de tu marca es considerarla como una persona, humanizarla. De hecho, en un negocio personal, encontrar los valores que conforman su esencia es fijarse en lo más importante de quien está detrás porque seguro que queda reflejado en la marca.

Los valores muestran todo lo que más nos importa en la vida. Nos ayudan a priorizar porque ordenan lo relevante. Nos guían para tomar ciertas decisiones y definen nuestra identidad. Salud, seguridad, familia, paz, libertad, honor, amistad, dignidad, … Piensa en lo que es imprescindible para ti. Analiza qué es lo que te guía siempre en tu comportamiento y decisiones, lo que te marca tu instinto para actuar. Descubre cuáles son todos esos valores en ti y selecciona los que son compatibles con tu marca. Habrás encontrado de manera natural los valores que quieres que tu marca abandere.

 

  • Emociones

 

Una esencia sin emoción no sería esencia. La propia definición habla de intangibles, que nada tienen que ver con la racionalidad. Respirar esas sensaciones que hacen a tu marca especial y diferente te lleva directamente a despertar una respuesta alegre y entusiasmada que ni si quiera puedes explicar.

Para crear conexión y coherencia entre los valores y las emociones, te propongo que te pares a reflexionar sobre lo que te gustaría despertar en los demás. Quizás busques sorpresa, o puede ser ilusión, a lo mejor impacto o prefieres amor.

Cuando te tomes el tiempo para definir la esencia de tu marca, recuerda que los valores los tienes que buscar en ti y las emociones en tu público. Cuando veas aparecer el vínculo entre tu cliente y tú, habrás dado con la solución.

 

¿Para qué sirve conocer la esencia?

Entender cuál es la parte de tu marca que mejor te diferencia es conocer dónde está tu potencial para brillar, para desmarcarte siendo especial.

Entrando en el pragmatismo, la esencia de tu marca es lo que debería estar en la base de tu estrategia de Marketing y Comunicación.

No se trata de utilizar las palabras concretas que has concluido que son las que definen el fondo de tu marca, sino de dar pinceladas en cada una de tus acciones para ir calando en tu público y sobretodo para entrar poco a poco en su memoria. Si comunicas desde tu esencia, empezarás a posicionar tu marca en un lugar de la mente de las personas que reciben tus mensajes. Si lo haces con coherencia, sin forzar nada y poniendo detalle, comenzarás a dejar una huella que hará que te recuerden como quieres. Después llegará el momento en que despertarás confianza y finalmente tu público caerá rendido a tus pies.

El trabajo de branding emocional no es rápido, es una carrera de fondo, pero es la forma más verdadera de crear una relación con final feliz entre marca y público.

Haz que en cada rincón de tu proyecto se respire tu esencia y verás cómo la magia empezará a aparecer.

 

 

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