Cómo ganar clientes sin un lanzamiento forzado

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Cuando intentas subir un escalón en tu negocio, entras en una dinámica que te hace sentir que para crecer hay una única vía, seguir los pasos infalibles de las personas que han llegado al éxito. Es como que todo te arrastra a una estrategia calcada porque se supone que es la que funciona. Reconozco que yo he estado tentada, muy tentada. Pero de repente he vuelto a tener la lucidez suficiente para seguir mi instinto y continuar creciendo en la forma que tiene sentido para mí porque cualquier otra no me funciona. Y lo digo con todo el conocimiento de la experiencia.

Muchas personas me han “advertido” de que estoy perdiendo una oportunidad de oro, pero tengo claro cristalino que no quiero hacer nada en contra de mis valores ni de lo que no me gusta para mí. Y un lanzamiento forzado no entra dentro de mis esquemas de respeto a mis clientes.

Yo me esmero en tratar a quienes se interesan por lo que hago como personas inteligentes, respetuosas y sensibles. Conscientes de lo que quieren aunque a veces inseguras de si pueden. Estoy encantada de poder ayudarles como brander y, en definitiva, como emprendedora. Pero mi ayuda no se basa en crear una necesidad que no existe, ni en tratar de vender algo por insistencia. Yo trato de ayudar desde la claridad que aporta cuestionarse ciertas cosas de tu negocio teniendo siempre presente lo que tú quieres y cómo lo quieres. Eso es lo que a mí me funciona y lo que creo que te puede inspirar para encontrar lo que te funciona a ti.

Entonces, la pregunta es, si no quieres hacer un lanzamiento forzado, ¿cómo consigues ganar clientes para llevar a tu negocio a otro nivel?

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ESCUCHAR

No se trata de vender lo que tú crees que es maravilloso, sino lo que las personas que se interesan por tu marca te cuentan que les preocupa o que les ilusiona.

Puedes tener una idea feliz y querer desarrollarla de la mejor manera, con detalle, ilusión y empleando muchas horas en que sea un producto maravilloso, pero puede que esté lejos de lo que tus clientes potenciales estén esperando. Entonces será tiempo perdido.

Antes de sacar un nuevo servicio párate a escuchar lo que te dice tu audiencia y ¿por qué no? pregúntales abiertamente qué es lo que necesitan.

COMUNICAR

¿De qué te sirve tener un negocio si nadie sabe que existes? La comunicación es el canal para que las personas conozcan tu marca y la tengan presente cuando necesitan resolver algo en lo que tú les puedes ayudar. Especialmente al principio de tu negocio no puedes esperar a que lleguen tus clientes. Todo lo contrario, tienes que salir a por ellos. La forma de empezar es contarle al mundo que estás ahí. Algunos de quienes capten tu mensaje se convertirán pronto en tus clientes. E incluso puede que en prescriptores de tu marca.

Cuando un cliente satisfecho habla sobre algo que le ha gustado mucho, tiene un poder de convicción imparable. El entusiasmo dispara argumentos súper valiosos que ilusionan y aumentan la confianza y la seguridad.

El boca a boca sigue siendo la mejor forma de venta y encima es piramidal. De un cliente pueden surgir otros tantos de forma exponencial.

CREAR COMUNIDAD

Una comunidad fiel, con curiosidad y ganas de mejorar es el mejor público que puedes conservar. Son personas que responderán muy bien a cada petición que hagas, que te ayudarán cuando quieras plantear algo nuevo y responderán con gusto a tus preguntas cuando necesites poner detalle en una idea nueva que primero tienes que validar.

Esta comunidad es la que responderá de forma altruista a cada movimiento que propongas, ya sea apuntarse a un curso, comprar un producto o participar en cualquier iniciativa. Por eso, con sentido común y si te sale del corazón, lo mejor es que seas generoso con ellos aportándoles valor o dándoles tu ayuda siempre que lo necesiten.

CONSTRUIR UNA LISTA

Crear una lista de suscriptores comprometidos que puedan llevar tu marca a otro nivel es fomentar relaciones duraderas con personas. Están esperando que les inspires y les aportes, pero a la vez se sienten tan agradecidos que siempre reciben tus noticias con buena predisposición.

No hace falta que la lista sea grande. Es mucho más importante que sean personas comprometidas, que te hablen con sinceridad cuando les lances una pregunta y sobretodo que se animen a compartir inquietudes contigo.

DEMOSTRAR TU VALOR

Ya sabes que siempre creemos más a un tercero que a uno mismo cuando se trata de hablar maravillas de tu marca. Puedes recuperar testimonios de personas con las que ya hayas trabajado, o bien puedes diseñar un portfolio con los trabajos que has hecho para otros clientes y que te sirven como carta de presentación.

Cuando recojas opiniones de las personas a las que ya has ayudado a obtener resultados no lo hagas al azar. Guíate por tu instinto para pedir testimonio de los clientes con los que tú también te has sentido a gusto en el desarrollo de tu trabajo, así atraerás perfiles parecidos. Si son pocas las personas a las que vas a pedir que te den su opinión puedes hacerlo personalmente. Pero si lo vas a hacer con muchas personas puedes crear un cuestionario que te ayudará a gestionar las respuestas a tu petición de feedback. Escribe las preguntas con criterio y agradece mucho a las personas que te den sus respuestas. Ten en cuenta que te han dedicado un tiempo para pensar sus soluciones.

VENDER CON CERCANÍA

Cuando alguien te contacte para preguntarte por tus servicios, atiéndele con mimo. Resuelve sus dudas de manera ágil y con cercanía. Lo mejor es que le propongas una conversación, ya sea por teléfono, online o, mucho mejor, presencial y que te prepares un guión para no dejarte ningún detalle del proceso.

No te olvides de demostrarle cómo tu trabajo ha logrado cambiar algo en otras personas. Cómo lo han vivido, qué se ha transformado, cómo captaste todo lo esencial para ayudarles y cuánto de satisfechos quedaron.

Esa persona que se está planteando invertir dinero en tu solución, necesita saber cómo será exactamente lo que le ofreces. El contenido, el formato, el acceso a ti, el ritmo, la duración y por supuesto el precio. Toda esa información la tienes que tener muy clara previamente a la entrevista con tu prospecto.

No se trata de que forjes una amistad con el cliente, simplemente de que te intereses por quién es y lo que le preocupa. Empatiza y valora cómo le puedes ayudar. Luego, ante todo, muestra tu sinceridad. Proponle el servicio, acompañamiento o experiencia que creas que le va a ayudar. Si piensas que no podrás resolver lo que necesita, no le ofrezcas nada que no vaya a aprovechar. Cuéntale la verdad y recomiéndale una alternativa. Ofrécele tu ayuda en un futuro si crees que llegará su momento para trabajar contigo.

 

Aquí termina el proceso. Ya ves cómo existe una alternativa a un lanzamiento pesado, forzado y calcado que no es lo que tú querrías para ti y por tanto tampoco lo que quieres para otros. Me encantará saber que lo que te cuento te inspira para montar tu propio método de venta. Estaré feliz de conocer los detalles de lo que te funciona.

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