Cómo ayudar a tu cliente potencial a aceptar tu propuesta

Arantxa Isidoro sarah-rudolph-76844 Aceptar propuesta

Cada día tomamos un montón de decisiones, pequeñas y grandes, importantes o triviales. Hay elecciones más sencillas por la poca relevancia que puedan tener y otras más complejas por la responsabilidad que conllevan o simplemente porque la persona que la toma tiene un carácter indeciso que le hace dudar con facilidad.

Un cliente no quiere estar agonizando entre miles de propuestas para decidir con quién se queda ni si acepta tu propuesta esta vez o no. Así que va a agradecer infinito que vengas a facilitarle la elección.

¿Cómo ayudar a tu cliente potencial a decir que sí?

Lo que una persona necesita sentir para decidirse por ti es confianza y la confianza se puede trabajar de diferentes maneras. En general es un proceso lento, que requiere tiempo, pero te digo por experiencia que puede ocurrir que sea una conexión rápida que le lleve directo a la compra.

Si eres capaz de construir una marca que conecte con la persona que te apetece atraer a tu negocio, efectivamente la marca será tu respaldo, será ese sello que garantiza que todo lo que viene de ti es seguro y aporta unos valores que encajan con tu cliente. Así sólo tendrás que ocuparte de vender tu producto o servicio puntual pero no tu negocio.

Existen muchas maneras de generar confianza. Cada una de ellas súper válida pero todas deberían estar focalizadas en mostrar a tu cliente lo que conseguirá contigo.

Impresiona

Quizás ya no te sorprenda escucharlo pero la primera impresión siempre cuenta y si es impactante mucho más. Un diseño exquisito, un detalle en un texto, un packaging que enamora, … Todo eso crea unas sensaciones que acercan a tu cliente directamente a tu propuesta.

Escucha

A veces nos esmeramos por embellecer lo que creemos que será mejor para la persona a la que nos apetecería conquistar, sin tener en cuenta lo que realmente necesita o lo que le apetece conseguir. Conversa con tus clientes potenciales, atiende sus comentarios y reflexiona sobre las cuestiones que te plantea porque probablemente de todo lo que te diga, podrá filtrar cómo agradarle.

Se consistente

A veces puede parecerte que te repites en tu discurso o que tu mensaje empieza a cansarte. Sin embargo, hablar siempre en la misma dirección y con la misma intención es lo que más seguridad le aporta a tu cliente. Se encontrará en un espacio conocido en el que todo le resuena.

Cuida el detalle

A todos nos gusta que nos mimen, que piensen en nosotros, percibir que hay un esfuerzo enfocado en hacernos la vida más fácil o en acercarnos a una ilusión. Si pones especial atención en las pequeñas cosas, para tu cliente será un placer tratar contigo. Esto puede ocurrir desde el primerísimo contacto con tu marca.

Eleva tu encanto

Invertir en el diseño que comunique tu marca con profesionalidad posicionará tu negocio dentro de la franja de confianza que tu cliente tiene la necesidad de leer en tu propuesta. Esto pasa por una identidad visual muy bien resuelta en respuesta a lo que quieres transmitir, una fotografía espectacular, un copy para tu web que sea brillante y enganche, etc.

 

Alcanzada la confianza llega el momento de la verdad

Algunas personas creen que después de conseguir que su cliente potencial confíe en ellos y elijan su marca para resolver su problema o acercarse a su ilusión ya se pueden relajar. Sin embargo, es en ese momento cuando empieza la fiesta de los sentidos. Es ahí cuando toca estar a la altura de lo que pide y sueña el cliente y, muy especialmente, de lo que le has prometido.

Tu cliente sólo te recomendará y te traerá a su vez nuevos clientes con el mejor sistema boca-oreja si su experiencia contigo es aún mejor de lo que esperaba cuando te compró. Conseguir que se sienta tan reconfortado que recuerde tu marca en forma de sensaciones agradables es lo que favorece que los clientes lleguen de forma fluida.

Conviértete en memorable

Sabes que lo que mejor se recuerda es una sensación, una emoción. Y para generar algo positivo alrededor de tu marca no hace falta un gran presupuesto, simplemente creatividad y muchas ganas. Tu experiencia de cliente puede ser todo lo emocional que te propongas. Para conectar con tu cliente y favorecer que recuerde tu marca con buenas vibraciones tienes que dar paso a las emociones tanto tuyas como suyas. Habla directamente con tu cliente y encuentra el punto común entre las emociones que tú quieres transmitir y las que él espera de su experiencia contigo.

Las opciones de recuerdo continúan

Después de terminar un servicio o de haber realizado una entrega, aún puedes seguir trabajando el refuerzo positivo de tu marca. Te hablo de algo tan sencillo como dar las gracias en persona, escribir un mail personalizado relatando cómo has disfrutado tú el proceso o entregando algo tangible que favorezca ese bonito recuerdo.

A partir de aquí te invito a pensar cómo quieres que tu cliente se sorprenda de un final que deja la puerta abierta para futuras compras o contrataciones. Dosis de imaginación y buenos deseos para que nazca una relación bonita de tu cliente con tu marca que haga que tu trabajo merezca la pena.

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