Así se crea una marca con personalidad

Arantxa Isidoro_Marcas con personalidad

El escenario de las marcas ha cambiado mucho y ya no vale con tener una marca sin más. Ya no es suficiente con dar un nombre a tu proyecto. Ahora tiene que tener personalidad humana y tiene que comunicar. La gente quiere sentirse vinculada y formar parte de lo que tú les puedes ofrecer más allá de un producto o servicio. Las personas desean relacionarse con una forma de vivir, de pensar o de mejorar.

Para eso hace falta dar sentido a tu marca, hacer que tenga vida y que sea capaz de transmitir. Antes de inventarte una, lo sensato y natural es vincularla a ti y a tu personalidad. Independientemente de que le des tu nombre personal a tu marca, en un pequeño negocio no hay otra marca que tenga sentido. Es más, no es lo mismo buscar la personalidad de tu marca que crear una marca con personalidad. En el primer caso estás tratando de amoldar tu marca a unas características concretas de una forma forzada. En el segundo construyes desde unos principios, los tuyos.

Hay profesionales de la psicología y la psiquiatría que definen arquetipos de personalidad. Yo no soy muy partidaria de seguir tests de personalidad para, mediante una importante batería de respuestas, llegar a unas conclusiones comunes a otras personas en función de la puntuación que obtengas. Es verdad que muchos seguimos unos patrones muy parecidos, si no los mismos, en según qué situaciones, pero también es cierto que no existen dos personas iguales. Siempre hay algo, por muy pequeño que sea, que te diferencia y yo prefiero encontrarlo por mí misma aunque me cueste más.

Construir una marca desde ti es sacudirte el miedo y atreverte a trabajar sobre tus valores, vivencias y aprendizajes, los innatos o adquiridos a lo largo de tu camino. Para poder rodear tu marca de tu personalidad hay una parte que surge sola si eres capaz de destapar tu forma de ser y de actuar como el cuerpo y la mente te piden. Sin embargo, existe otra parte que quizás desconozcas y que sería interesante redescubrir.

El comportamiento, las manías, los hábitos y habilidades además de la forma de actuar tienen un alto contenido que viene de fábrica, que ya traías al nacer. El resto se adquiere por el camino. Tanto lo que viene “impuesto” como lo que vas adaptando puede ser cambiante pero es lo que va determinado tu carácter.

 

QUÉ ES UN MAPA MENTAL DE PERSONALIDAD

Arantxa Isidoro_Mapa personalidad

Para descubrir, valorar y reconocer una personalidad, yo normalmente trabajo con los mapas mentales. Un mapa mental no es otra cosa que una tormenta de ideas que se ordenan en un papel dando sentido y respuesta al tema sobre el que gira.

Hay diferentes técnicas para confeccionar un mapa mental. Empezando porque puede elaborarse sobre papel escribiendo a mano o bien con aplicaciones específicas digitales, como mindmeister. Yo, que, adoro la textura del papel y soy una fanática de los cuadernos en todos los tamaños, colores y formatos, disfruto mucho dibujando mapas con lápiz o boli (preferiblemente lápiz para poder borrar, más adelante te explico por qué). Sin embargo, reconozco que me organizo mejor guardando archivos digitales que ocupan menos espacio y que luego me resultan más fáciles de encontrar. Así que, en función del uso que le voy a dar al mapa, decido utilizar un método u otro para crearlo.

 

CÓMO PUEDES DISEÑAR UN MAPA MENTAL DE PERSONALIDAD

 

  • Centrar el tema

Sea cual sea el formato, siempre empiezo dibujando o escribiendo el tema a trabajar justo en mitad de la página con letra grande y clara y metiéndolo en un círculo u óvalo que lo haga destacar y me permita centrarme en lo que va a dar pie a toda la información que va a brotar. Así, si en algún momento me despisto o me voy alejando de la cuestión sobre la que quiero pensar, sólo tengo que mirar al centro de la hoja para reconducirme.

 

  • Dejar brotar ideas y conceptos

Luego, desde el círculo central, hago salir ramitas en las que voy anotando ideas según me vienen a la cabeza. Por eso lo identifico con un brainstorming. Cada idea que surge, a la hoja que va. Sin buscarle una razón para estar ahí ni una explicación de cómo ha llegado. Anoto todo absolutamente todo. Ya tendré tiempo de borrar.

Voy pensando en todo lo que me define o todo aquello con lo que me identifico en cuanto a lo que me importa, en lo que me caracteriza, en mi manera de actuar o pensar…. Creativa, soñadora, exigente, calmada, seria, familiar, reservada, práctica, intuitiva, inquieta, … Todos estos calificativos también los rodeo para tenerlos ordenaditos para la fase final que llega ya.

 

  • Describir o razonar cada concepto

Ahora se trata de explicar la relación de cada una de esas características conmigo describiéndolo también en mi hoja.

Es decir, ¿en qué sentido soy creativa? Tanto en las formas de resolver las cosas procurando encontrar soluciones ingeniosas, como en todo lo que requiere diseño, que disfruto como una enana. O ¿a qué me refiero con soñadora? A que necesito la motivación de una mejora en mi vida para tener una razón que me impulse a seguir adelante y eso lo visualizo con mi imaginación viéndome en escenarios que anhelo.

Lo más divertido es que un mapa de personalidad no tiene fin. Siempre está inacabado. Es cambiante igual que tu vida y lo que gira a su alrededor. Por eso siempre puedes añadir, eliminar o cambiar lo que ya no refleje la realidad. Sin embargo, tener sobre un papel la definición de tu personalidad expresada por ti con detalle, es una estupenda guía para humanizar la marca que quieres construir.

 

Marca con personalidad

Para tener algo que mostrar, tu marca no puede estar vacía. Tiene que tener un sentido, una esencia y una personalidad que se corresponden con algo real. Eso es lo que llega a tu público y lo que les va a hacer conectar.

Una marca empapada de una personalidad está viva. Fluctúa y pivota al ritmo de la persona que hay detrás. Por eso hoy muestra una personalidad entonada por algo en concreto que mañana puede variar y pasar a un segundo plano para dar protagonismo a otro aspecto. Eso es lo más característico de los pequeños negocios personales que están tan vinculados a la persona que los dirige y da libertad a que sus rarezas, sus peculiaridades, sus valores y sus manías se intuyan o se magnifiquen a través de su marca. Así se humaniza un proyecto para que sea genuino, especial y se meta a su audiencia en el bolsillo.

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